In Memoriam

Ayer de mañana, da igual cuando leas este texto, ayer, mi socia, mi compañera de aventuras, mi cómplice mi perra guía, ¡se le fue la vida a chorros.

     Una hemorragia interna en el bazo se la llevó volando.

Desde entonces estoy sola, triste, desolada. Mi casa está vacía, su camita silenciosa.

     La calle es un monstruo terrible y hostil que me amenaza, quiere devorarme y acabar conmigo.

     Echo de menos todo, su pelo, su ilusión, su pata de adelante, sus orejas bailando, su cola esponjosa, su olor dulce a animal….

Se fue volando y no me dio tiempo ni de decirle adiós.

   Alguien me envió esta frase:

“la gente viene al mundo para aprender a vivir una buena vida, cómo amar a los demás todo el rato y ser buena persona, bueno, como los perros ya nacen sabiendo cómo hacer todo esto, no tienen que quedarse tanto tiempo como nosotros”

   Hermosa frase,  ¡pero yo quería más tiempo!

   Mi perrita, mi ejemplo, mi modelo a seguir.

¡todos los valores que yo con mucho trabajo debo aprender y practicar!

   Fiel, tolerante, libre,  amorosa, suave, dulce, disfrutona, llena de alegría, divertida, siempre con ganas de jugar, siempre con ganas de agradar…

¡Quiero ser como ella!

         Aprender a ser feliz en la locura del trabajo y la alegría del tiempo libre. Aprender a sentir el sol de invierno y la frescura de la brisa del verano.

         Aprender a soñar con todo mi cuerpo, con toda mi alma en movimiento. Disfrutar comiendo y bebiendo como si fuera lo único que hay que hacer.

         Esperar cada mañana a salir al mundo con la ilusión  siempre, buscando lo mejor, lo más bueno del día.

      Permanecer firme en las decisiones con la confianza íntegra y noble.

       Aprender a escuchar en silencio y arreglarlo todo con un lametón.

       ¡Yo quiero ser como ella!

No quiero que se me olvide.

   Debo salir a la ciudad, golpearme y tropezar para no olvidar que ella estuvo ahí y que nunca, nunca dejó que las cosas fueran mal.

   El mundo seguirá, no comprendo cómo, pero seguro continuará.

Los coches, el sol, la gente, todos recorrerán sus caminos.

Mientras, yo estoy aquí parada esperando a reponer fuerzas para ser como ella y demostrarle que puedo llegarle un poco a la planta de sus pies y con más ganas que nunca de salir volando a buscarla.

4 pensamientos en “In Memoriam

  1. Preciosas palabras de una preciosa persona. Siento muchísimo que Navy se haya ido tan rápido y de forma tan inesperada.
    Ha sido un placer haberla conocido y haber podido compartir los últimos años de su vida laboral.
    Si ya se echa de menos que venga por la mañana saltando y corriendo de alegría por el «taller» pequeño, ahora la echaremos de menos en sus visitas.
    Siempre recordaré su paciencia con Luca y los muñecos de patrulla canina.
    Navy,espero que disfrutes en el cielo perruno como nos has hecho disfrutar aquí contigo

    Responder

  2. Éstas experiencias dejan huellas entrañables que no se olvidan jamás, a pesar de que la vida continúa no es fácil Con la ayuda de nuestro Padre Celestial, quien nos da la fortaleza necesaria para poder comprender éstas pérdidas y salir adelante. Te acompaño en tu dolor querida Hermana en Cristo. Dios permita que salgas de ésta tristeza. Besitos.

    Responder

  3. Mi niña Salvi!!!!
    Te comprendo tan bien! Estoy contigo y con tus sentimientos, y en tus esfuerzos para ser como ella..
    Te mando un abrazo muuuuy grande y todo mi cariño.

    Responder

  4. Salvo pero que me dices!!!!! Dejan un vacío enorme pero cuando pasa el tiempo te das cuenta de lo mucho que te han enseñado. Todos te mandamos un abrazo enorme!!! Y desde el arco iris, estoy segura, nos seguirán cuidando

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *