Navegando con Goleta: ¿me das la patita?

Ladrando en la nube con Goleta: ¿Me das la patita?

Podría hacer un gran listado de preguntas que de seguro todos los usuarios de perro guía hemos tenido que escuchar una y mil veces.
Algunas preguntas son absurdas, otras de risa, incluso algunas personas plantean alguna cuestión hasta con sentido común y conocimiento….
Creo que podría contar y no acabar con la cantidad de cosas raras que a la gente se le ocurre preguntar a cerca de un perro guía…
Pero en este post me centraré exactamente en esta:
¿Da la pata? ¡Dame la patita! ¡Por qué un perro tan listo no sabe dar la pata!
Pues no, no señor ¡mi perra no da la pata!
¿Sabría usted dar la pata? porque yo, concretamente no.
No basta con que pare en los bordillos, me ayude a cruces locos de Madrid, esquive las mesas de las terrazas que en estos días invaden hasta los pasos de cebra….no ni con que eluda andamios, bancos, contenedores, cajas y equipajes en las aceras….
Obras, ruidos, papeleras, bicicletas patinetes tirados en el suelo…
Tampoco basta con que aguante estoicamente a todo desconocido que le pase la mano por el lomo, y que ella, desde su inmensa bondad, aguante con paciencia y amor a todo humano que le quiera decir cualquier cosa.
No, ¡el tema es que la perrita no da la pata!
¿Que queréis que os diga?
Desde un punto de vista anatómico, es bien incómodo que un perro dé la pata, más bien es un acto de querer agradar que ellos se aprendan esa gracieta porque saben lo felices que nos hace.
Yo por mi parte, con tener cada día a mi súper heroína que logra que mi camino sea ágil, libre de obstáculos y divertido, ¡con eso me doy más que satisfecha!
Y si tenéis mucho interés en lo de la pata, yo mismamente os la doy, eso sí, ¡lavaos antes con hidrogel por lo que pueda pasar!