¡quién me mandaría escribir un blog!

¿Quién me mandaría a mí hacer un blog?

      Hace tiempo que no me siento a escribir en mi blog, a contar mis percepciones, my  visión de las cosas,  mis aventuras. 
Podría poner mil excusas: el trabajo, las vacaciones, la falta de tiempo…. ¡nada de eso!
Como soy gente de no dejarme nada dentro, quiero echar aquí mi basurilla, a ver si así exorcizo a los duendes de la red de redes, Internet, y sobre todo ¡me quedo bien a gusto!
 
Cuando se me ocurrió escribir un blog, lo que es la ignorancia, mis máximas preocupaciones eran su aspecto, que fotocomposición poner, que letras…
Que título ponerle?, que temas tratar, como de largos,
Y sobre todo, ese miedo que hasta el propio Cervantes seguro que sintió alguna vez, ese síndrome del folio en blanco.
  Lejos estaba yo de saber en la aventura que me metía, que en esto de la blogosfera, salvo que tengas un amanuense que te haga el trabajito sucio,  ¡importa todo menos escribir bien!
 
  Vaya por delante que no soy nada pretenciosa, ni siquiera me considero gran escritora, pero me gusta contar historias, y me divierto
 Dándoles forma, y si además puedo aportar algo pues mejor que mejor.
  Pero lo de un blog, para una pobre usuaria registrada del montón como yo,    que tengo que manejar un ordenador con un lector de pantalla que responde bien salvo cuando se atasca el sistema,
 Que me manejo en Internet lo justo   para sobrevivir, ¡quien me mandaría abrir un blog! Porque claro, cuando tuve la feliz idea, cada vez que le pedía opinión a un informático, o a un bloguero profesional, su respuesta siempre era la misma, ¡es muy fácil! ¡No vas a tener ningún problema!
  Ya ¡ya! ¡Y yo me lo creí!
 
  Mi pánico comienza no cuando tengo que escribir o corregir algo sino ¡cuando lo tengo que subir a la red! oye, es poner mi nombre de usuario, mi contraseña, abrírseme el escritorio wol pres, empezar a sudar, mis trapecios se tensan, mis manos en el teclado tiemblan y ya puedo darles antes la cena a mis perros que si no, ni cenan ellos ni yo, ni desayuno al día siguiente!
 
   Letras raras, nombres raros, enlaces que no funcionan, ventanas emergentes, publicaciones rápidas que no lo son tanto, títulos, etiquetas, categorías!
   cuando ya no me hablan las esposas de mis amigos blogueros, cuando los informáticos no cogen mi teléfono,  no contestan mis correos, ni los sms, ni los wasapp  ni mis mensajes de twitter,
cuando desde mi paranoia  deseo contracturas musculares y dolores ciáticos a los que entienden de blogs, como medida máxima de tenerlos como pacientes y de paso consultarles dudas….
 
  Y claro, después de mi sufrimiento, mis mil llamadas, después de haber reiniciado el ordenador dos o tres veces, cuando ya estoy sin fuerzas y se publica el post, ahí, cuando debería ser mi momento de gloria, es cuando a mí me da el bajón de adrenalina, y en vez de preguntar a la gente si les ha gustado lo que he escrito, les pregunto si están bien las etiquetas, Hsi lo he puesto bien en sus categorías, ¡si le han dado al share!
Uf, y luego está el cachondo de turno, que para comprobar mi frecuencia cardíaca, mi tolerancia a la frustración, va y me suelta:

¡Pero si no se ha publicado nada!
 
 
 ¿Que harían los distintos premios Nobel de literatura frente a un blog??  ¿Que haría Shakespeare? ¿¿Y García Lorca?
¡Pobrecitos!
 
  En fin, ya no vivo en el engaño, ya sé que lo de escribir, mal que mal no es nada con el terror de publicarlo.
Y que sepáis  que vale, seguiré haciéndolo, que de vez en cuando me pondré mil excusas pero tarde o temprano os iré preguntando, ¡hasta que acabéis con la cabeza como un tambor!
  
 
  Mil gracias a todos los que me vais ayudando con cada duda que me surge, tanto en el ordenador, en el iphone y por su puesto en el blog.