Estoy de minivacaciones

Veréis, llevo todo el año dejando para esta semanita de vacaciones todo lo que tenía pendiente, ponerme al día con papeleos, retomar el inglés, hacer algo de deporte, grabar mil cosas, leer no sé cuantos libros pendientes, repasar un tocho de artículos de fisioterapia, eso sin contar el gran planazo, hacerle un gran culto a mi cuerpo con todo tipo de homenajes, manicura, inmersiones en cacao, café o lo que se terciara, tomar el sol, embadurnarme de crema, tomar helados…
Pero nada, se me pasa el tiempo volado.
Los trámites del legado de mi madre ya dan la suficiente penita como para no animarme a mucho más.
Pero hay que ponerse las pilas, pues a lo tonto el lunes ya vuelvo al trabajo, y por suerte aún me queda lo mejor de mis vacaciones.
Destacar el reencuentro con mis primitos de Londres.
Y este pellizco en mi corazón, por todo lo qe sucede en Israel, donde hay gente muy querida para mi.
Las buenas intenciones de escribir en mi blog, en estos días, se reducen a esto.
Además, mala cobertura en Dúrcal con vodafone, y una pereza inmensa.
Debe ser que funciono mejor bajo presión.