Celebrando 15 años de nuestra clinica

Conforme va finalizando febrero, en estos últimos días de mes, con movidas de nóminas, ajustes de presupuesto, y organización de la clínica, como siempre,
no puedo evitar recordar como hace 15 años, el 1 de marzo del 2000, comenzó la andadura de fisioterapiaSM.

¡15 años ya en funcionamiento!

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No me voy a extender esta vez en los principios, no en el esfuerzo de los primeros años.

Esto ya lo he contado en nuestro podcast, y no quiero recrearme en ello, por no ser pesada.

Pero sí, siento un gran ORGULLO con mayúsculas al echar un vistazo atrás, aunque más no sea en este año que ha pasado lleno de proyectos, de alegrías,
de pequeños contratiempos, de pérdidas insustituibles, de vivir con la misma ilusión y las mismas ganas esta hermosa profesión, la fisioterapia, la cual llevamos a cabo en nuestra
clínica lo mejor que sabemos, poniendo con cada uno de nuestros pacientes tanto nuestros conocimientos, nuestras mejores técnicas, y nuestro corazón para
que su mejoría sea máxima.

Hace unos años comenzamos nuestro camino en las redes sociales, con todo lo que nos ha supuesto a todos.
Así mismo comenzamos el camino en el mundo del podcast, como modo de expresar nuestros conocimientos científicos sobre la fisioterapia y la salud.

Vencimos con no poco esfuerzo la falta de accesibilidad, el miedo y el desconocimiento y la timidez que nos lastraba a soltarnos y aprender a aportar algo
de valor a pacientes, amigos y compañeros de profesión.

Y creo que no lo hemos hecho tan mal, ¿no Joss? teniendo en cuenta que en el fondo somos fisios, y lo más importante es nuestro desempeño ante el paciente,
él es el que juzga a fin de cuentas si le merece la pena ponerse en nuestras manos, confiar en nuestro trabajo y mejorar con ello.

En este año loco, de crisis, de desánimo, y casi diría de un poco de desesperanza, nosotros seguimos siendo un oasis en este mundo depredador, y nos sentimos
honrados porque la gente confía y sigue poniéndose en nuestras manos.

Hemos disfrutado con los niños de nuestra fisio Susana, tan lindos Anita y Marcos, así como Nayara, la niña de nuestro fisio Alberto. ;
hemos reído con las aventuras de nuestros perros.

Hemos sufrido con ana Belén cuando dijo adiós a su padre, con Sara cuando despidió también al suyo; yo misma el 6 de marzo del 2014 despedí a mi madre; también hubo que dormir a Tais, la perra guía de Susana, Luis, nuestro hermano también se nos fue; y hemos sabido estar juntos, haciendo cada problema el nuestro, y tratando de acompañar en cada momento lo mejor que nuestro corazón nos ha permitido a cada cual.

Nos hemos seguido peleando con la burocracia que nos tortura con inspecciones y papeleos, ¡y hemos sobrevivido a ello!

¿Qué más puedo decir?

Solo agradecer este año junto a Xito, Bimba, Lila, Nevi, Juan Carlos, Alex, Alberto, Virginia, Susana, Ana Belén, Erika,
Sara, Idoia, y a todos cuantos habéis puesto vuestras lesiones en nuestras manos para mejorarlas.

Y ahora a enfrentar un año nuevo, ¡a por el 16 aniversario!

Si la medicina es la ciencia que da años a la vida, la fisioterapia es la ciencia que da vida a los años.”

HOY ME ENCUENTRO PEOR

HOY ME ENCUENTRO PEOR

  ¿a qué  fisioterapeuta no le han dicho semejante frase?
 
  Vivo dos situaciones laborales muy diferentes en fisioterapia:
  Trabajo en el instituto provincial de rehabilitación Gregorio Marañón de lunes a viernes en turno de tarde, es un hospital público.
 
  Me gusta mi trabajo,  me divierto con él, y me considero muy afortunada por ello.
  El perfil de pacientes que tratamos mis compañeros y yo suele ser el típico enfermo crónico, neurológicos residuales, artritis y artrosis de varios años.
De vez en cuando aparece una fracturita, un esguince, una luxación para alegrarnos la jornada.
  Cuando llegan mis pacientes, los evalúo, y con las orientaciones más o menos fiables del médico rehabilitador, diseño un esquema de tratamiento que voy variando según la evolución del paciente.
 
  Por lo general, con la fisioterapia tradicional, sin grandes técnicas específicas, las personas mejoran su balance articular, su esquema corporal, disminuyen sus contracturas, y tienen menos dolor.
  Pero de repente, llega el día antes de la revisión con el médico:
¡gran tragedia!
Ese día, quien más y quien menos, empeora.
  La jornada antes de ira la revisión todo duele más, es como si el trabajo de un mes, se fuera al garete por arte de magia, las fascias se retraen, los músculos se tensan, e incluso aparecen molestias donde antes ni existían.
 
  Seguro que hay alguna explicación psicológica a esto, que mil tratados, que mil tesis y estudios se han hecho sobre esto, pero yo, ¿que puedo hacer yo?
       Soy científica por naturaleza, y si bien entiendo que el paciente encontrándose mejor, va a llegar a la consulta del médico rehabilitador y va a ser dado de alta, me pregunto a qué se debe esa resistencia a mejorar que un gran porcentaje de nuestros pacientes del hospital tiene.
 
 Luego vivo la otra situación, tengo una clínica de fisioterapia privada, donde el paciente viene porque realmente le es urgente sentirse mejor.
Paga por una mejoría rápida, exige más de lo que nuestras manos quisieran darle para que esté en forma, pretende que en una sesión le resuelvas digamos por ejemplo  su tortícolis, pues han oído que no sé qué fisio le hizo no sé que cosa a Mesi, a Ronaldo…. y en un par de toques mejoró.
 
  No sé cual de las dos situaciones me abruma más, la verdad.