Ladrando en la nube con Goleta: ¡al fin solas!

Por un lado es una alegría salir de la disciplina del curso de perros guía, del ritmo diario de paseo, lecciones, consejos y recomendaciones diversas del instructor….


Pero por otro lado…. ¡solas ante el peligro!


  Esas referencias de obstáculos, de cruces mal señalizados, esas distracciones de Goleta las tengo que suponer yo, calibrarlas y actuar en consecuencia.


  Aún siendo veterana en esto, lo cierto es que tengo mis inseguridades en algunos momentos.


  Ayer dimos nuestro primer paseo sin compañía, en un horario temprano donde a penas si caminaba gente, práctica de bordillos, andamios, bolardos y papeleras.


  Ella ralentizaba el paso en cada cruce, y oteaba a lo lejos por si por arte de magia podría aparecer para su alegría Pedro.

Yo le explicaba que ese hombre no le convenía, que es agua pasada, que no vale la pena suspirar por él, que él ya tiene a otra no, ¡a otras muchas esperando!


 Y nada, ella ahí esperando y suspirando  en cada calle.
  Supongo que se le irá pasando poco a poco ¿no?
 

En cambio hoy el paseo ha sido con más calor, he madrugado menos y había más ambiente en las calles.


  El calor de la mascarilla y la pérdida de receptores en la cara, me hacen más difíciles los paseos, y eso que aún no hay tanta gente en la calle como supongo habrá en unas semanas.


  En losprimeros cruces iba algo despistada también, sigue buscando llena de ilusión al instructor.
Aunque al cabo de un rato ya se olvidó y empezamos el trabajo serio que será nuestra rutina diaria.


  Tengo un montón de hojas para rellenar.
  La escuela nos da en papel y en digital una serie de cuestionarios para cumplimentar cada semana por tener una valoración más o menos subjetiva de como va la perrita, si tira, si tiene tensión de arnés, si coge alimentos del suelo…. en fin, una serie de items para valorar el trabajo en general.


  Ya hoy me toca  hacer mi primera valoración. 
  Os estoy dando muchos detalles, lo sé, y tal vez pueda dar la impresión de que la cosa es complicada, que lo es, pero merece la pena, es esta sensación de volar, de sentirme libre a pesar de virus, mascarillas, pasos de cebra y personas por medio. 


  Goleta es impresionante, todo amor, todo felicidad, y también una gran trabajadora.