Ladrando en la nube con Goleta, segundo día.

 ¿Sabeis cuando todo pasa en el mismo día? pues eso es lo que ha ocurrido hoy.
  De buena mañana llegaba el instructor, Pedro, para comenzar el entrenamiento con Goleta.


  Además, los de RTVE, se presentaban en la clínica para hacernos un reportaje sobre la reapertura y sobre la fisioterapia,  como trabajamos ahora, y el tipo de medidas de seguridad.
  A parte, el trabajo diario de la clínica, con los pacientes citados y todo el lío total, que no había tiempo ni para pensar.


  Dimos un primer paseo por Covarrubias hasta alonso Martínez.
  La perra trabaja genial el hombro derecho, y respeta mejor la distancia social que la gente.


  Esquivó una cola larga de personas que había en la puerta de una droguería que a penas si estaban separados.
  Lo bueno de ir en esta etapa con el instructor, es que tengo una fiel referencia de cuanto va sucediendo a mi alrededor.


Goleta va salvando andamios, bolardos, contenedores, junto con árboles y gente que no mira, y si no es porque Pedro me lo cuenta, es que ni me entero.
  La mascarilla sigue siendo un sufrimiento pues en cuanto el calor aprieta, es agobiante, lo sé, no queda otra, y mejor esto, el premio es Goleta, y vale la pena soportarlo.


  Debo señalar las manías que tenemos las personas renovadoras de perro guía.


  Goleta es mi cuarta perra, ¡es increíble como pasa el tiempo! y automáticamente me dejo llevar como si ya fuéramos una unidad,  y realmente no es así.


Me temo que ella se sabe mejor la lección que yo y que por más que quiera tomar como modelo mis otras experiencias, ella es sólo ella, tiene su modo de caminar, de pararse, de sentarse, y yo tengo que aprender a reconocer sus gestos.


Esto lo logra´re supongo a base de mucho caminar y practicar.
  Mientras nos han grabado, ella se ha quedado en la recepción de la clínica, y ha estado quietecita ¡como una profesional!


  Los cámaras querían grabarla ¿pero como hacer entender a un profesional de la imagen que ponerse delante de un perro guía es como ir en contra de su trabajo? ella siempre va a intentar esquivarlo.
  Es joven y está adaptándose a mí, al barrio, nuevos olores, nuevos amigos ¡tanto por descubrir!


  Lo que sí puedo contaros es que en casa ya es la reina, su camita, sus juguetes, ¡si hasta ya tiene pillada la hora de la cena!
  Mañana será otro día lleno de aventuras, ni el calor ni la mascarilla van a evitar que disfrutemos  en este viaje!