Primer día trabajando con Goleta

Efectivamente, hoy lunes hemos empezado Goleta y yo a trabajar en equipo.
  Lo de los tres días anteriores era jugar y divertirnos, pero a partir de ahora ¡nos va a tocar sudar de lo bueno!


  Sobre las nueve llegó el instructor, yo subí con la perra y su arnés recién estrenado.


  Debo decir que me gusta este arnés, si bien es algo más aparatoso que el anterior que tenía la escuela, también es cierto que es más estable a la hora de caminar, y que a mí, por lo menos, me da más seguridad.


  Además, trae una tira de cuero en el asa, donde viene rotulado el logo de la escuela así como el distintivo de perro guía, que creo está más a la vista que el cosido de cuero del anterior.


Y al dejar caer el asa cuando dejamos la guía, no cae directamente sobre la espalda del animal.


  A pesar de haber manejado tres perras, siempre los primeros trayectos son emocionantes, ajustar nuestro paso, avanzar en la ciudad entre mucha gente, tomar el pulso a la nueva situación.
  Ni la perra ni yo, después de dos meses de confinamiento, estamos en el mejor estado físico, bueno, miento, ella está en un genial estado físico, y yo, ¡yo estoy hecha una pena!


  Vamos, que he sudado hoy de lo lindo casi a lomos de goleta, porque ha desplegado sus velas y hemos surcado Santa Engracia hasta el canal, quevedo, glorieta de bilbao y de vuelta por Luchana a casa.
  Va a buen ritmo, para genial en los bordillos, y salva obstáculos como una campeona.
  Pero tengo yo un extra en todo esto, y es entrenar con mascarilla ¡menudo coñazo!


  No os podeis imaginar lo pesado que se hace, además, hoy precisamente en Madrid ha hecho bastante calor, y mi cara parecía una sauna.
  a veces tenía que parar en la sombra para secarme el sudor con toda la parafernalia, lavar mis manos, bajar mascarilla, secar sudor….
En fin, ¡un lío!


  Lo que es Goleta, ¡ella no tiene problema con nuestros bozales! creo que se parte de risa, debe estar pensando si nos hemos vuelto locos los humanos tapando nuestras bocas y narices como si no pudiéramos coger cosas del suelo.

  Ha sido una gratificante experiencia, volver a navegar por laciudad, aún con la mascarilla, sentir el aire en la cara y ganarle algo de terreno a la libertad.