Leer acariciando

                  En estos días de celebraciones y homenajes al libro y su lectura, se me ha ocurrido pensaren cómo yo, persona ciega de nacimiento, con todo lo que ello supone, aprendí a amar los libros, la lectura,, y cuanto de lucha he tenido y tengo para acceder a ella.
  Desde los cinco años, que aprendí a leer en braille hasta el día de hoy, he pasado por todo tipo de circunstancias para el acceso a la lectura, ya sea para mis estudios, ya para mi entretenimiento y enriquecimiento personal.
 El braille es caro, pesado y algo más lento de producir. Por eso los libros hablados, los audio libros, y las diferentes herramientas tanto en el ordenador como en los diversos dispositivos de lectura  están más a la orden del día para las personas ciegas  a la hora de leer. Es más rápido abrir un doc, bajarse un libro desde la ibook store  o desde la biblioteca digital de la ONCE; más ágil y, prácticamente, podemos leer cualquier publicación en tiempo real como una persona que ve. Pero esto no ha sido siempre así:
aún recuerdo con nervios cómo antes de un examen algún amigo de buen corazón me leyó los últimos apuntes en media hora por no haberlos tenido transcritos,
o cómo tenía que andar en el instituto acordando con los profesores qué libro podía leer yo que estuviera pasado a braille en vez del que usaban mis compañeros.
  Pero cierro los ojos e imagino textos escritos, y mi memoria fotográfica táctil empieza a funcionar: En las yemas de mis dedos  cosquillean puntos que forman letras, palabras, versos,, poemas, grandes relatos, frases inmensas….
llega a mi nariz ese olor que no es papel sino casi cartón, ese aroma a libro braille, a vieja biblioteca…
esa sensación de volver a ser niña y soñar leyendo.
llorar con el Patito Feo, vibrar con las aventuras de Tom Sawyer, ¡o enfadarme con las mates cuando el límite tiende a cero!
Vosotros que veis el mundo a través de los ojos,   Vosotros que leéis esos libros en tinta, que sólo tenéis que ir a una librería o una biblioteca y tomarlos sin mas, ¡qué afortunados sois!
pero  hay algo que no habéis sentido nunca; algo que, pese a que os tomarais la molestia de aprender braille, jamás podréis vivenciar:
se trata de leer acariciando,, o acariciar leyendo.
¡en eso os llevo ventaja!
¿habrá algo mas hermoso?     Foto de un alfabeto braille

Un pensamiento en “Leer acariciando

  1. Siempre me había parecido que leer en Braille debería suponer una gran dificultad añadida pero nunca pensé en la sensación de libertad que puede proporcionar el leer acariciando o acariciar leyendo. Hace un tiempo asistí a unas sesiones de meditación, además de intentar relajar la mente, aunque sólo sea por unos minutos, te recuerdan lo importante que es volver a sentir con la piel. A veces se me olvida sentir el frío, el calor, el viento, la textura de las cosas…pero cuando lo hago se me pone una sonrisa tontorrona de oreja a oreja.
    He estado observando la foto del alfabeto un ratico, intentado encontrar algún sistema para memorizarlo pero me he dado por vencida. Ya me contarás si hay algún atajo.

    Un besote!

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